La Voz de Monte 2026-10-05T11:33:00.000Z

El PJ puso la mirada en 2027 y Otermín pidió pensar un proyecto de cinco años para el distrito

La jornada del viernes pasado comenzó con una recorrida institucional y terminó hablando de poder. Alejandro Dichiara entregó equipamiento junto a Marcela Basualdo y Nicolás Jurao y, horas después, Federico Otermín, Nicolás Mantegazza y Juan Pablo de Jesús se sumaron a un encuentro en la sede del partido, tuvo un horizonte bastante menos inmediato que la agenda del día, volver a gobernar Monte en 2027.

El PJ puso la mirada en 2027 y Otermín pidió pensar un proyecto de cinco años para el distrito

El viernes pasado, dejó una jornada extensa para el Partido Justicialista. Durante la primera parte del día, el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, recorrió el distrito junto a la diputada provincial y presidenta del PJ local, Marcela Basualdo, y el director ejecutivo del Hospital Zenón Videla Dorna y vicepresidente partidario, Nicolás Jurao. La actividad estuvo destinada al acompañamiento de instituciones educativas, deportivas y sociales mediante materiales y equipamiento gestionados a través de la Cámara de Diputados.

Los aportes alcanzaron a la Escuela Técnica N° 1, la Asociación Montense de Bochas, AMFA, la Escuela Primaria N° 12, el Jardín N° 909, la Escuela N° 10, la Asociación Civil Apapacho, la Asociación Civil Segundo Hogar y el Club Social y Deportivo Independencia. Dichiara sostuvo que la intención era acompañar a quienes sostienen la vida comunitaria y procurar que los recursos lleguen allí donde son necesarios.

Después cambió el escenario. La actividad institucional dio paso a una reunión política en la sede del PJ, con Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, Nicolás Mantegazza, intendente de San Vicente, y el diputado provincial Juan Pablo de Jesús. Frente a integrantes de la nueva conducción partidaria y militantes locales, Basualdo puso rápidamente una fecha sobre la mesa.

“Un proyecto político no se construye en marzo, octubre o en tres meses. Se planifica”, afirmó. Para la presidenta del PJ local, la construcción debe comenzar mucho antes de una elección y apoyarse en “la calle, la empatía, el escuchar, el estar cerca de la gente”. Basualdo vinculó ese trabajo con el acompañamiento a instituciones y organizaciones locales y dejó una definición que atravesó toda la tarde. “Yo creo que en 2027 Monte va a volver a florecer”.

Juan Pablo de Jesús retomó precisamente el vínculo entre política, Estado e instituciones. Durante su intervención mencionó el esfuerzo de vecinos y trabajadores para sostener espacios destinados a chicos y jóvenes en situaciones de vulnerabilidad y cuestionó que esas organizaciones deban recurrir permanentemente a rifas, bonos y aportes particulares para cubrir necesidades básicas.

“Ver el esfuerzo de esos vecinos de Monte, que están haciendo por otros, y no tener apoyo del Estado, eso es lo que tenemos que cambiar”, sostuvo. De Jesús planteó que el objetivo debe ser recuperar “un municipio cercano” y relacionó esa discusión con un contexto nacional atravesado por dificultades económicas y sociales.

Mantegazza aportó otra pieza del rompecabezas, la experiencia de haber sido oposición y después gobierno. Recordó el proceso atravesado por el peronismo de San Vicente luego de perder la intendencia y los años de reuniones, armado de equipos y elaboración de propuestas que desembocaron en la recuperación del municipio en 2019.

“Estábamos en encuentros, en reuniones como esta, hasta que pudimos lograr recuperar el gobierno”, recordó. Su conclusión fue sencilla. “Primero tiene que estar la ciudad. El proyecto tiene que ser poder recuperar Monte para todos los vecinos de Monte y que la ciudad vuelva a brillar”.

Durante la reunión también tomó la palabra un estudiante de la Escuela Técnica N° 1, quien describió las dificultades que enfrentan los alumnos cuando deben realizar trabajos prácticos sin disponer de todos los materiales necesarios. La intervención abrió una discusión sobre educación, recursos y servicios públicos que rápidamente llevó la conversación hacia la salud.

Jurao sostuvo que los problemas que atraviesa la comunidad no se limitan a un área y mencionó dificultades relacionadas con alimentación, medicamentos, educación, servicios y atención sanitaria. “Era esencial, indispensable estudiar, poder comer, pagar los servicios, cumplir con los medicamentos que necesitaba, poder hacer el estudio, poder tener una atención”, expresó al comparar la situación actual con otros momentos.

El director del hospital afirmó que volvieron a discutirse cuestiones que deberían estar fuera de discusión. “Estamos debatiendo cuestiones muy básicas, como si un jubilado tiene acceso a un medicamento”, señaló. Y trasladó ese diagnóstico al plano político. “Tenemos la obligación de poder salir a buscar y convencer al vecino y mostrarle el camino que nosotros queremos”.

Jurao también dejó una imagen para describir la situación local. “Cuando ves que el pueblo se apaga, cuando ves que los vecinos están cada vez más apagados, que no tenés actividad y no tenés gente circulando, demuestra que Monte necesita un cambio”, sostuvo.

La intervención más extensa quedó a cargo de Federico Otermín. El intendente de Lomas de Zamora llevó el saludo del gobernador y presidente del PJ bonaerense, Axel Kicillof, y expresó el acompañamiento de la conducción provincial al proceso de reorganización del justicialismo montense.

Pero su discurso no se limitó al respaldo partidario. Otermín propuso revisar por qué una parte de la sociedad dejó de elegir al peronismo y advirtió contra una lectura demasiado cómoda de las derrotas. “Cuando el pueblo elige como a nosotros nos gusta, mejor, excelente. Y cuando no, tomar nota, escuchar, pensar, reflexionar por qué elige otra cosa”, afirmó.

La idea reapareció varias veces. Para Otermín, señalar los errores del adversario puede servir para una discusión, pero no necesariamente para construir una alternativa. “No alcanza con señalar y decir solamente lo que hacen mal los otros”, sostuvo.

Y entonces aterrizó la discusión en Monte.

“No va a alcanzar con decir Milei es malo o mi intendente no labura. No va a alcanzar solo con eso”, advirtió. El desafío, planteó, consiste en explicar qué haría el peronismo si volviera a gobernar y no simplemente por qué considera que quienes gobiernan actualmente lo hacen mal.

De allí surgió probablemente la propuesta más concreta de la jornada. “Atrévanse a pensar un proyecto para Monte, en términos de Perón, un plan quinquenal. Qué haríamos en cinco años”, propuso.

Otermín habló de un plan de desarrollo estratégico con políticas específicas para educación, salud, seguridad y desarrollo comunitario. También planteó la necesidad de incorporar nuevas referencias políticas sin romper el vínculo con dirigentes y militantes de otras generaciones. No se trataría solamente de preparar candidatos, sino de preparar gobierno.

En ese punto volvió a poner como ejemplo a Mantegazza. Destacó que San Vicente logró construir una alternativa desde la oposición, ganar una elección y luego consolidar una gestión. La secuencia no era casual. Primero proyecto, después elección y recién entonces gobierno.

El tramo nacional ocupó buena parte de su intervención. Otermín cuestionó el programa económico de Javier Milei, el ajuste y la pérdida de poder adquisitivo, y sostuvo que una economía no puede evaluarse solamente por variables macroeconómicas si las familias tienen cada vez menos capacidad de consumo.

“El objetivo del peronismo es la felicidad del pueblo”, afirmó. Desde allí vinculó la economía nacional con las posibilidades de desarrollo de un distrito turístico como Monte. Si las familias tienen ingresos disponibles, razonó, también consumen, viajan, comen afuera, alquilan alojamientos y ponen en movimiento economías locales.

Sin embargo, volvió sobre una advertencia central. La crítica al Gobierno nacional tampoco puede convertirse en un atajo para evitar la discusión política propia. Si el peronismo pretende regresar al poder, sostuvo, deberá conversar incluso con quienes votaron a Milei.

“Paciencia, mates, tranquilidad y conversación”, resumió.

También pidió sostener la unidad del justicialismo y reconoció que dentro del espacio existen distintas miradas y aspiraciones. La unidad, dijo, será una condición necesaria, aunque por sí sola tampoco garantizará una victoria.

En el cierre condensó el desafío en tres objetivos. Recuperar el Gobierno nacional, sostener la Provincia de Buenos Aires y ganar municipios actualmente gobernados por otras fuerzas. Monte quedó expresamente incluido en esa hoja de ruta.

Y antes de terminar dejó una última escena, casi como una apuesta. Otermín dijo tener la impresión de que en el futuro recordarían aquella reunión de un viernes por la tarde y expresó su expectativa de regresar “en diciembre del 27”, aunque esta vez convocado a una reunión de trabajo en la Municipalidad.

La jornada había comenzado con entregas a instituciones y terminó imaginando una intendencia. Entre ambas cosas apareció el mensaje que el PJ local quiso dejar planteado. La elección de 2027 todavía está lejos, pero para el justicialismo de Monte el proyecto político, o al menos la construcción que pretende antecederlo, ya empezó.


Los que esperan

Los que esperan

En 'Los que esperan', Leandro Iribarne retrata la crisis de Granja Tres Arroyos: despidos, salarios pagados con pollos y una ciudad que se desarma. Pero va más allá: muestra cómo un problema colectivo se vuelve individual. La culpa silenciosa, la changa, la deuda, la moto que no salva. El 7,9% de desempleo no dice nada de quienes esperan solos, como si la crisis fuera de cada uno.

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